Primero: cómo se llama esto
El panel de las llegadas y salidas de toda la vida se llama split-flap (paleta partida): cada casilla es un tambor con decenas de medias tarjetas que giran hasta detenerse en la letra correcta, produciendo el clac-clac inconfundible. También se le conoce como panel Solari, por la empresa italiana que lo inventó y lo llevó a medio mundo — si le interesa esa historia, la contamos en el mítico panel de aeropuerto: la historia del split-flap. Saber el nombre importa: es lo que hay que buscar para comprar, construir o recrear uno.
Los tres caminos (y cuál conviene a cada uno)
Comprar un panel split-flap físico
Existen fabricantes actuales de paneles mecánicos de verdad, con sus paletas y motores. Es la opción más fiel — y la más cara: las unidades pequeñas de pared parten de unos 3.000 €, los formatos de vestíbulo suben a decenas de miles, y las paletas y motores necesitan mantenimiento. Tiene sentido como pieza escultural en espacios muy premium con presupuesto para ello.
Construirlo con impresión 3D y electrónica
Hay proyectos de código abierto con planos para imprimir las paletas, motores paso a paso y placas controladoras. Es un proyecto de electrónica precioso… y un hobby de semanas o meses: montar un módulo por letra, calibrar, y mantener. Perfecto si lo que le gusta es el camino; poco práctico si lo que quiere es el resultado en la pared de su negocio.
Recrearlo por software en cualquier pantalla
La tercera vía convierte un televisor o pantalla que ya tiene en un panel split-flap indistinguible a la vista y al oído: mismas paletas girando, misma coreografía en cascada, mismo clac-clac. Sin obra, sin técnico y actualizable desde el móvil. Es lo que hace Flappit, desde 19 €/mes con 7 días de prueba gratis.
Recrearlo en su TV, paso a paso
- Cree su cuenta en flappit.com/panel — 7 días de prueba completa, sin tarjeta.
- Abra flappit.com/tv en el navegador del televisor. ¿La TV no tiene navegador? Un stick HDMI ya configurado lo soluciona: enchufar y listo. Aquí la instalación en detalle.
- Vincule la pantalla: la TV muestra un código de 4 letras; escríbalo en su panel de control y quedan conectadas.
- Escriba su primer mensaje: elija líneas, colores de letras y paletas, añada su logo y un reloj, y pulse actualizar. Las letras giran en la pantalla, en cascada, hasta componer su texto.
Qué necesita de verdad
Una pantalla (la TV del lobby que ya tiene, un monitor o un tótem vertical), conexión wifi y cinco minutos. Nada más: ni obras, ni cableado nuevo, ni conocimientos técnicos — si su equipo sabe poner una web en la tele, sabe hacer esto. Y si un día se corta internet, el panel mantiene el último contenido en pantalla en lugar de quedarse en negro.
Ideas según su espacio
Hoteles: bienvenidas con el nombre del huésped, horarios de desayuno, eventos del día, despedidas de grupos. Restaurantes y cafés: menú del día, sugerencias, "hoy toca…". Clínicas: turnos y avisos con una estética más cálida que una pantalla corporativa. Gimnasios: clases del día y retos. Oficinas y eventos: agenda de salas, bienvenida a visitas, cuenta atrás de lanzamientos. En casa: un mensaje que gire cada mañana en la cocina — el capricho retro definitivo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un panel de aeropuerto de verdad?
Un split-flap mecánico nuevo parte de unos 3.000 € en formatos pequeños de pared y sube a decenas de miles en tamaños de vestíbulo, más el mantenimiento de paletas y motores. La recreación por software en una TV existente cuesta desde 19 €/mes.
¿Puedo tenerlo en una TV normal?
Sí. Cualquier Smart TV con navegador sirve tal cual; para televisores antiguos, un stick HDMI ya configurado lo resuelve por poco dinero.
¿Suena como los paneles reales?
Sí — el clac-clac de las paletas está recreado y es opcional: actívelo para el efecto completo o siléncielo en ambientes tranquilos.
¿Funciona en pantallas verticales?
Sí: horizontal para televisores de lobby y vertical para tótems de recepción, adaptando la rejilla de letras al formato.
¿Quién lo actualiza en el día a día?
Cualquiera del equipo, desde el móvil o el ordenador: se escribe el mensaje, se pulsa actualizar y las paletas giran en la pantalla al momento.